{"id":3037,"date":"2026-04-21T15:12:47","date_gmt":"2026-04-21T15:12:47","guid":{"rendered":"https:\/\/entrecantones.com\/?p=3037"},"modified":"2026-04-21T15:12:47","modified_gmt":"2026-04-21T15:12:47","slug":"dr-ricardo-moreno-canas-entre-el-bisturi-y-el-mito-urbano-del-medico-del-alma-costarricense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/2026\/04\/21\/dr-ricardo-moreno-canas-entre-el-bisturi-y-el-mito-urbano-del-medico-del-alma-costarricense\/","title":{"rendered":"Dr. Ricardo Moreno Ca\u00f1as: Entre el bistur\u00ed y el mito urbano del m\u00e9dico del alma costarricense\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Gerardo Z\u00fa\u00f1iga Z\u00fa\u00f1iga*.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pocas figuras en la historia patria transitan con tanta naturalidad entre la ciencia y la leyenda como el Dr. Ricardo Moreno Ca\u00f1as. M\u00e9dico cirujano, diputado, benefactor de los pobres y, para muchos, hombre de \u201cmanos benditas\u201d, su nombre sigue vivo en el imaginario colectivo urbano de San Jos\u00e9 y de toda Costa Rica casi 90 a\u00f1os despu\u00e9s de su tr\u00e1gica muerte en 1938.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la antropolog\u00eda social y la historia cultural, Moreno Ca\u00f1as no puede estudiarse solo con el expediente cl\u00ednico en mano. Hay que estudiarlo tambi\u00e9n con el o\u00eddo puesto en el relato popular, en la acera, en la pulper\u00eda y en la sala de los hospitales donde su nombre todav\u00eda se invoca.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9dico como arquetipo de ciencia y caridad en la Costa Rica liberal<\/p>\n\n\n\n<p>Moreno Ca\u00f1as se forma en la Costa Rica de la Generaci\u00f3n del Olimpo. Trae de Europa t\u00e9cnicas quir\u00fargicas de vanguardia para la \u00e9poca y las pone al servicio de todos, pero especialmente de los despose\u00eddos. Operaba gratis a quien no pod\u00eda pagar. Visitaba los barrios del sur de San Jos\u00e9 a medianoche. Ese gesto, en una sociedad profundamente desigual, lo sac\u00f3 del fr\u00edo consultorio y lo convirti\u00f3 en s\u00edmbolo urbano de justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed nace el primer arraigo: el pueblo que no lo vio como \u201cel doctor de los ricos\u201d, sino como \u201cel doctor del pueblo\u201d. En t\u00e9rminos antropol\u00f3gicos, se transform\u00f3 en un mediador cultural entre la \u00e9lite cient\u00edfica y el barrio pobre. Rompi\u00f3 la barrera de clase con el estetoscopio en el cuello.<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n extrasensorial: cuando la fe popular bautiza al cient\u00edfico<\/p>\n\n\n\n<p>A Moreno Ca\u00f1as se le atribuyen curaciones que, seg\u00fan el relato oral, iban m\u00e1s all\u00e1 de la medicina. Con solo verlo, la fiebre bajaba, sab\u00eda qu\u00e9 ten\u00eda el enfermo, su mano curaba con facultades extrasensoriales. El pueblo costarricense de los a\u00f1os 1920-1930 viv\u00eda entre la medicina moderna y la religiosidad popular. Las romer\u00edas, las promesas, las curanderas y el \u201cmal de ojo\u201d conviv\u00edan con el Hospital San Juan de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, Moreno Ca\u00f1as fue resignificado. Su \u00e9tica, su entrega y su carisma fueron le\u00eddos por el pueblo desde el \u00fanico c\u00f3digo disponible: el de lo sagrado. No se le inventaron milagros por mentir, sino por agradecer. El mito fue la forma que encontr\u00f3 la ciudad para decir \u201cgracias\u201d a un hombre bueno. Ese es su segundo arraigo: el urbano-religioso. Por eso hoy su tumba en el Cementerio General sigue con flores frescas.<\/p>\n\n\n\n<p>El 23 de agosto de 1938, Beltr\u00e1n Cort\u00e9s lo asesin\u00f3 en su casa. El crimen conmocion\u00f3 al pa\u00eds. Un hombre que solo hab\u00eda hecho el bien, muerto a traici\u00f3n. La violencia contra el justo es, en todas las culturas, el \u00faltimo ingrediente para el nacimiento del h\u00e9roe-m\u00e1rtir.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, el nombre de Moreno Ca\u00f1as dej\u00f3 de ser solo de un m\u00e9dico. Pas\u00f3 a ser toponimia urbana y memoria colectiva: Hospital Dr. Rafael \u00c1ngel Calder\u00f3n Guardia lo tuvo en su planilla, la Cl\u00ednica Moreno Ca\u00f1as, calles, bustos, escuelas. En Puntarenas mismo, su nombre se repite en consultorios populares como evocaci\u00f3n de confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy que la salud se debate entre lo p\u00fablico y lo privado, entre el trato humano y el expediente digital, la figura de Moreno Ca\u00f1as nos interpela. Nos recuerda que la medicina sin empat\u00eda es t\u00e9cnica, pero no es cura. Que el servidor p\u00fablico se debe primero al que menos tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Moreno Ca\u00f1as fue un hombre de ciencia. El pueblo, con su sabidur\u00eda, le agreg\u00f3 una capa de misterio. No para enga\u00f1arse, sino para explicar lo inexplicable: que alguien con todo el prestigio del mundo decidiera dedicar su vida a los que no ten\u00edan nada e hizo sentir bien a la gente que nada ten\u00eda en una sociedad urbana, a veces fr\u00eda e individualista, y sentirse con solo verlo con la curaci\u00f3n inmediata<\/p>\n\n\n\n<p>Que su memoria nos sirva a los que hoy estamos en funci\u00f3n p\u00fablica. Que la bata blanca y la corbata del pol\u00edtico tengan el mismo fin: servir sin ver a qui\u00e9n m\u00e1s lo necesitan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>*Regidor de la Municipalidad de Puntarenas, Abogado, Polit\u00f3logo, Historiador y Diplom\u00e1tico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gerardo Z\u00fa\u00f1iga Z\u00fa\u00f1iga*. Pocas figuras en la historia patria transitan con tanta naturalidad entre la ciencia y la leyenda como el Dr. Ricardo Moreno Ca\u00f1as. 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