{"id":32,"date":"2024-11-07T19:42:44","date_gmt":"2024-11-07T19:42:44","guid":{"rendered":"https:\/\/entrecantones.com\/?p=32"},"modified":"2024-11-07T19:42:44","modified_gmt":"2024-11-07T19:42:44","slug":"leyendas-urbanas-bolitas-jackses-trompos-y-cromos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/2024\/11\/07\/leyendas-urbanas-bolitas-jackses-trompos-y-cromos\/","title":{"rendered":"Leyendas Urbanas: Bolitas, Jackses, Trompos y Cromos"},"content":{"rendered":"\n<p>Aquellos d\u00edas soleados de inicios de la segunda mitad del siglo XX los juegos que predominaban no eran los de sal\u00f3n y m\u00e1s bien predominaban los de cielo abierto y puertas abiertas, adem\u00e1s se trataba de juegos ajenos al roce entre los participantes y eso los hac\u00eda sanos, aunque a decir verdad a veces terminaban en pleito, pero pasaba r\u00e1pido. Bolitas; este era un juego en el que los participantes <a><\/a>aprovechaban los espacios sin cementar, es decir el cemento no hab\u00eda ganado terreno como sucede hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Los participantes llegaban, otros ya estaban en el lugar y comenzaban las \u201crajonadas\u201d ya que algunos abr\u00edan un bolsito o mallita y comenzaban a mostrar los ejemplares que tra\u00edan, bolitas antiguas que eran de dos colores, en realidad no s\u00e9 porqu\u00e9 el nombre de antiguas, mostraban tambi\u00e9n los \u201cchiroles\u201d que eran bolitas de menos tama\u00f1o. Muchos ten\u00edan las antiguas como tiradoras, es decir con ellas eran con las que se guiaban en el juego. Otros tra\u00edan poquitas bolitas en la bolsa del pantal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De repente alguno de todos con un estilo \u00fanico se encargaba de dibujar un c\u00edrculo y a cierta distancia una raya, ahora s\u00ed los participantes tomaban posici\u00f3n y desde el c\u00edrculo un paso adelante tiraban a la raya para determinar quien iba prima, segunda y sucesivamente, el que quedaba m\u00e1s largo de la raya iba raba.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora s\u00ed, a lanzar a la inversa, es decir de la raya hac\u00eda el c\u00edrculo donde casi siempre hab\u00edan cazadas 4 bolitas a la espera que alguien con la tiradora la sacara del c\u00edrculo y por lo consiguiente de una vez se la echaba a la bolsa, Para ello ten\u00eda ventaja el que iba prima y hubiese quedado cerca de algunas de las bolitas cazadas, los jugadores hac\u00edan lo propio por quedar dentro del c\u00edrculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al rato se escuchaba la voz de alguno decir ya no voy m\u00e1s \u201cme pelaron\u201d pero se quedaba viendo nada m\u00e1s con la tiradora en la bolsa, aunque de vez en cuando tambi\u00e9n la jugaban, el juego continuaba con tres participantes, rara vez con dos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este era un juego donde cada participante hac\u00eda gala de lo que llamaban pulso, que era tomar la tiradora con los dedos pulgar e \u00edndice y tratar de impactar una bolita, era entonces cuando se escuchaban palabras cortas como \u201calcis, \u201climpiees\u201d, \u201crevent\u00f3n\u201d entre otras, este era un juego pr\u00e1cticado principalmente por varones. Bastaba un espaci\u00f3 sin cementar para trazar un c\u00edrculo y una raya sin necesidad de utilizar un comp\u00e1s y armar la jugada.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos una vez \u201cpelados\u201d inventaban jugar botones, muchos de ellos los tra\u00edan en la bolsa del pantal\u00f3n y otros los tomaban de la camisa que andaban, eso s\u00ed para llegar a la casa se echaban tres piedritas iguales en la bolsa del pantal\u00f3n. Otros se untaban saliva en la parte de atr\u00e1s de la oreja.<\/p>\n\n\n\n<p>Jackses; los llevaban las ni\u00f1as en bolsitos, eran doce piezas de metal con una bola que rebotaba bastante, Generalmente eran cuatro las jugadoras aunque pod\u00edan ser dos. El juego consist\u00eda en tomar los doce jackses en la palma de la mano lanzarlos suavemente y poner la misma mano pero volteada y juntar de 1 en | los que cayeran al piso, luego de dos en dos y sucesivamente, eso si no se val\u00eda mover otro mientras cog\u00edan, simult\u00e1neamente y para recoger los jackses se lanzaba la bola suavemente para que diera un solo rebote.<\/p>\n\n\n\n<p>Era usual escuchar a las ni\u00f1as decir; primera, segunda, tercera, dejando dos, dejando uno, cogi\u00e9ndolos todos, en todos los casos la bola ten\u00eda que dar un rebote.<\/p>\n\n\n\n<p>Cromos; eran las ni\u00f1as mayoritariamente las que jugaban, muchas de ellas los llevaban en bolsitos y bastaba un espacio libre en un corredor para que las ni\u00f1as sentadas en forma circular armara el juego, este consist\u00eda en cazar los cromos, estos cromos se colocaban en el piso y se golpeaban con la palma de la mano semi cerrada y la tarea era voltearlos. La que volteara m\u00e1s los iba guardando. En las escuelas se armaba la jugada en los recreos.<\/p>\n\n\n\n<p>Trompos; era practicado por varones y se necesitaba de un espacio abierto ya que los jugadores requer\u00edan de un amplio espacio, para arrollar el manila en el trompo y lanzarlo, lo que se buscaba era dar en el blanco es decir a otro trompo y ojal\u00e1 partirlo a la mitad o sacarle una chonela, los jugadores buscaban principalmente golpear en la parte de lo que llapaban cabeza del del puente, es por eso que los jugadores pasaban ratos en su casa afinando la punta y practicando bastante para que no se les descordelara ya que era tiro perdido. Tambi\u00e9n ten\u00edan su trompo principal y tra\u00edan una sapoyolilla para ponerla de carnada.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de los jugadores eran expertos en las pasarallas, es decir lanzaban el trompo de costado y hasta se escuchaba una especie de zumbido, aunque en ocasiones iban a dar al patio de las casa vecinas y en otras impactaban una vidriera de una casa o negocio. (Ilustraci\u00f3n de J S\u00e1nchez)<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-33\" srcset=\"https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos-1024x576.png 1024w, https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos-300x169.png 300w, https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos-768x432.png 768w, https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos-1536x864.png 1536w, https:\/\/entrecantones.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/cromitos.png 1599w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Ver publicaci\u00f3n en Facebook: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/share\/p\/15Hi7yqiML\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.facebook.com\/share\/p\/15TedwBF8j\/\">Leyendas Urbanas: Bolitas, Jackses, trompos y cromos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aquellos d\u00edas soleados de inicios de la segunda mitad del siglo XX los juegos que predominaban no eran los de sal\u00f3n y m\u00e1s bien predominaban los de cielo abierto y puertas abiertas, adem\u00e1s se trataba de juegos ajenos al roce entre los participantes y eso los hac\u00eda sanos, aunque a decir verdad a veces terminaban [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":34,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-32","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=32"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/32\/revisions\/35"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=32"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/entrecantones.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=32"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}