julio 20, 2024

¿Regreso a las catacumbas?

Por Luis Castrillo Marín.

En los últimos años las batallas en favor de la rendición de cuentas han ganado significativos espacios en el mundo de la res pública, al punto que en varias naciones de Latinoamérica -en distintos grados y niveles- se han aprobado legislaciones que promueven el acceso a la información gubernamental.

Como es usual esas luchas y sus resultados no cayeron del cielo. Muchos sectores de la vida política se pusieron a la vanguardia de esos esfuerzos para abrir campo en favor de una mayor apertura al escrutinio ciudadano.

Por eso, resulta poco menos que lamentable leer -según consta en actas- que una regidora del Partido Unidos Podemos en la Municipalidad de Abangares marcha a contra pelo de la historia para justificar porque el Concejo de ese cantón guanacasteco no debe transmitir las sesiones de esa institución.

Las justificaciones resultan incluso graciosas, como si fueran tomados de una película de Cantinflas: “No es el momento idóneo”, “Apenas nos estamos acomodando” y otras linduras que más parecen un chiste que un ejercicio de buen razonamiento acorde con una sana cultura de la necesaria publicidad que debe pesar sobre la gestión de los asuntos atinentes a la administración pública que se financia con el dinero de los contribuyentes.

Una posible aceptación de ese tipo de “explicaciones” -por mínima que sea- equivaldría a poner la reversa para regresar al oscurantismo de las catacumbas, acción sumamente paradójica sí; además, tomamos en cuenta que durante la pasada campaña electoral de febrero pasado para elegir a las autoridades locales la citada agrupación política buscó el favor de los abangareños con un discurso de supuesta apertura en contraste con las prácticas de las estructuras tradicionales.

Precisamente se necesita lo contrario, una mayor participación ciudadana, que la población meta las narices en todos los resquicios del Poder que otrora eran cotos de caza vedados al escrutinio riguroso porque, aunque suene un poco cliché,los problemas de la democracia únicamente se solucionan con más democracia.

Es por eso que resulta inconcebible que una representante popular, que se supone debe actuar en consonancia con el mandato del Soberano, afirme de buenas a primeras que los asuntos y proyectos en el mencionado Concejo Municipal se deben tramitar “de a callado”.

Ni Mijail Gorbachov, quien promovió la glasnot (transparencia informativa) en los estertores de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se atrevió a tanto… ¡Que increíble!

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