Por Esther Castillo Jiménez. Periódicos La Voz de La Pampa y El Sur Sur.

A diferencia de algunas obras nuevas (la radial de La Lima, el túnel de Tres Ríos por La Galera, Limonal/Liberia en ruta 1, o los tramos recientes de la Circunvalación) buena parte de la red vial nacional sigue siendo una vergüenza. Y no es una advertencia ni un presagio: es la realidad diaria de todo el país, un suplicio que llevamos años soportando sin que nadie asuma verdadera responsabilidad.

Ahí están las calles destruidas de Alajuelita, los caminos aledaños de tantos distritos en Alajuela, la vía de Sardinal hacia Playa Matapalo convertida en un viacrucis… y la capital no se queda atrás.

El tramo del Hospital México hacia La Carpio, que forma parte de la red vial nacional, debería estar bajo la responsabilidad del CONAVI (MOPT), pero la Municipalidad de San José denuncia falta de mantenimiento rutinario y limpieza. Los huecos constantes revientan llantas, dañan rótulas y convierten cada viaje en un verdadero riesgo. Esta combinación de abandono institucional evidencia que el problema no es local ni pasajero: es un suplicio crónico que los ciudadanos soportamos todos los días.

En temporada de lluvia la cosa empeora: los huecos se llenan de agua, se vuelven trampas invisibles y cada golpe es una sorpresa amarga. Y mientras el deterioro se hace permanente, el ministro de Hacienda se “cura en salud” diciendo que lo que se recaudará del marchamo 2026 no alcanzará para tapar los huecos. ¿Quién puede creer semejante excusa? ¡Hasta rabia da escucharlo!

Promesas de campaña van, promesas de campaña vienen, tanto del Gobierno Central como de las municipalidades, y todas terminan igual: en el olvido. La gente sigue pagando impuestos, marchamo, combustible, revisiones… pero las calles continúan hechos pedazos.

Esto no es un problema en vísperas de volverse eterno. Es un problema eterno ya, sostenido por la desidia, por la falta de planificación y por la costumbre de hacer anuncios en conferencia, pero no obras en el país real donde la gente vive, trabaja y maneja todos los días.

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