La actual crisis que atraviesa la cúpula de hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas había sido puesta en conocimiento de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) en noviembre del año pasado en un oficio enviado a esa entidad por el Regidor de ese cantón, Gerardo Zúñiga.

El 7 de abril la CCSS decidió separar del cargo durante dos meses al director del hospital, Rándall Alvarez, para iniciar un proceso de investigación. La medida incluso a los funcionarios Josefa Herrera (jefa de enfermería), Alexis Vargas (director administrativo), Eimy Lamas (jefa de recursos humanos) y Cindy Molina (jefatura de nutrición).

En noviembre pasado las fallas en la gestión del hospital fueron puestas en conocimiento de la CCSS por parte del regidor de Puntarenas, Gerardo Zúñiga.

Durante el 27 de noviembre pasado en una nota formal enviada a la Presidencia Ejecutiva de la CCSS, Zúñiga indicó que “los principales problemas que con mucha frecuencia señalan la gran mayoría de los usuarios y de los cuales me informan por medio de consultas, llamadas telefónicas, mensajes y visitas personales a mi Oficina son los siguientes»:

Maltrato a los pacientes: Se han reportado casos de maltrato a los pacientes, lo que es inaceptable y debe ser investigado y sancionado”:

Manejo desordenado: El hospital presenta un ambiente de desorden y caos, con pacientes y familiares esperando en corredores y áreas de espera.

Hipertrofia administrativa: Se ha observado un exceso de burocracia y trámites innecesarios que dificultan la atención a los pacientes.

Desorganización: La falta de organización y planificación ha llevado a problemas de suministros, equipos y personal.

Mala atención: Pacientes y familiares han reportado largas esperas, falta de atención médica oportuna y trato descortés por parte del personal.

Falta de autoridad: La ausencia de liderazgo y supervisión efectiva ha contribuido a la situación actual.

Problemas graves

Zúñiga indicó que en los últimos meses ha recibido quejas verbales de asegurados de Puntarenas quienes se quejan por la calidad del servicio en el hospital.

“Quise levantar la voz para ser un canal entre la ciudadanía y las autoridades porque realmente eran muy penosas las denuncias que se venían presentando en ese hospital, a eso hay que sumarle la reciente denuncia en redes sociales de una doctora sobre tráfico de influencias y biombos, ella fue muy valiente en denunciar. Luego el 24 de marzo hubo un paro de labores por el recorte de 32 plazas. Lamento mucho esta situación, pero la verdad es que no se puede dejar pasar estos hechos en defensa del interés colectivo”, destacó Zúñiga.

En lugar de Alvarez la dirección del hospital fue asumida de manera interina por el médico, David Fernando Díaz.

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