Los riesgos emergentes de la era digital representan uno de los mayores desafíos para el ejercicio de la Auditoría Interna en los sectores público y privado, ya que obligan a replantear el paradigma de la profesión, la cual debe adoptar una actitud más proactiva frente a fenómenos del cibercrimen, tales como el robo de datos sensibles y la suplantación de identidad.

De acuerdo con el Auditor Interno, Javier González, quien cuenta con una trayectoria de más de 25 años en el sector público, los escenarios derivados de la transformación digital han redefinido el ejercicio de la auditoría interna, orientándolo hacia un rol estratégico de aseguramiento y consultoría, conforme a los principios del marco COSO ERM y las Normas Globales de Auditoría Interna (NOGAI). En este contexto, la función de auditoría evoluciona hacia la provisión de servicios de asesoría independiente y objetiva, que agregan valor a la toma de decisiones mediante la evaluación del sistema de control interno, la gestión integral de riesgos y los procesos de gobernanza.

Asimismo, se fortalece su contribución en la identificación y evaluación de riesgos emergentes y potenciales eventos adversos, promoviendo la implementación de controles oportunos y eficaces. Todo ello con el propósito de proporcionar una seguridad razonable sobre el cumplimiento de los objetivos institucionales, así como sobre la eficiencia, eficacia y economía en la administración de los recursos financieros y no financieros.

En este entorno, la incorporación de tecnologías basadas en inteligencia artificial se posiciona como un elemento clave para potenciar la capacidad analítica de la auditoría interna, facilitar la detección temprana de riesgos y mejorar la eficiencia en la revisión de grandes volúmenes de información, sin detrimento del juicio profesional y la independencia del auditor.

En la actualidad, González es candidato a la Presidencia del Instituto de Auditores Internos de Costa Rica (IAICR), organización fundada en 1977 que, desde sus orígenes, ha tenido como propósito fundamental promover el desarrollo y el perfeccionamiento profesional de sus miembros. El Instituto celebrará sus elecciones de Junta Directiva el próximo 21 de abril, a las 5:30 p. m. en primera convocatoria y a las 6:00 p. m. en segunda convocatoria, y cuenta con aproximadamente 600 miembros activos provenientes de instituciones gubernamentales, entidades bancarias, empresas de diversos sectores y municipalidades, entre otros.

Hacia adelante

La creciente adopción de los procesos de transformación digital, que abarcan desde sencillos trámites de pago de servicios públicos hasta gestiones de crédito bancario, ha agilizado múltiples aspectos de la vida social; sin embargo, también ha generado nuevos riesgos, tales como la creación de páginas web fraudulentas, las estafas cibernéticas y otras amenazas que han vuelto insuficientes muchas de las herramientas de la auditoría interna tradicional.

“Uno de los aspectos más relevantes que he propuesto a mis colegas, en mi condición de candidato, es la capacitación continua y la actualización permanente de conocimientos, a la luz de estas nuevas realidades, incluyendo el uso estratégico de herramientas de inteligencia artificial. No podemos permitirnos rezagarnos ante este desafío, ya que ello implicaría caer en la obsolescencia, con serias consecuencias para el prestigio profesional y, especialmente, para las entidades en las que laboramos”, afirmó el aspirante a liderar el IAICR para el período 2026-2028.

El Plan de Trabajo de González, denominado “Continuidad que fortalece · Innovación que transforma · Integridad que inspira confianza”, establece que, en caso de asumir la presidencia del IAICR, la organización deberá orientar su gestión institucional en torno a tres ejes estratégicos: continuidad y fortalecimiento institucional; innovación y actualización profesional; e integridad y confianza institucional.

Esta propuesta integral tiene como objetivo consolidar los avances alcanzados por el Instituto, fortalecer su posicionamiento como referente técnico de la profesión y promover el desarrollo profesional de sus miembros.

La propuesta de una nueva orientación para la Auditoría Interna se perfila como una respuesta necesaria ante un entorno marcado por la transformación digital y los riesgos emergentes, que exigen una evolución de la profesión. Su implementación marcará el rumbo de la modernización del ejercicio auditor y su capacidad para responder, con mayor valor agregado, a las nuevas demandas del entorno.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *