Por Gerardo Zúñiga Zúñiga*.
La historia no la escriben los tibios. La escriben los que se atreven. Y a 6 días de que entregue la banda presidencial, hay que decirlo con claridad: Gracias, don Rodrigo Chaves, por la valentía de haber conducido a Costa Rica con firmeza.
Usted recibió un país quebrado, con un déficit asfixiante, con el narco tocando la puerta de las escuelas y con una clase política más preocupada por el qué dirán que por el qué hacer.
usted no pidió permiso para gobernar. Metió el bisturí donde otros ponían curitas. Enfrentó a los grupos de presión, le habló de frente a la Asamblea y le puso nombre y apellido a los problemas. Eso, Presidente, se llama valentía. Y en Costa Rica hacía años que no veíamos a un Presidente con coraje.
Desde Puntarenas lo vimos claro: cuando se plantó contra las pensiones de lujo, cuando defendió el tipo de cambio para el turismo y las exportaciones, cuando dijo que la seguridad no se negocia el país necesitaba orden.
Puntarenas en el mapa
Los porteños no olvidamos fácil. Y no olvidamos que en su Gobierno:
Se destrabaron obras que llevaban años en el olvido y que Ud. ejecutó. También se le habló claro al narco con Los operativos “Puerto Seguro” devolvieron la seguridad al centro de Puntarenas.
Se defendió al productor: El arroz, la pesca y el turismo recibieron una política de choque, no discursos.
Usted entendió que Costa Rica no termina en Zapote y aunque faltó todavía por hacer por primera vez en años sentimos que San José miraba hacia el Pacífico.
Se puede estar de acuerdo o no con su estilo. Se puede debatir si fue muy frontal o si le faltó cintura. Pero nadie puede negar que usted le devolvió el pulso y la autoridad a la Presidencia de la República.
Usted demostró que se puede gobernar sin estar arrodillado a los editoriales, a las cúpulas empresariales o a los sindicatos. Demostró que el Presidente manda, no pide por favor. Y esa lección de liderazgo institucional le hacía falta a una Costa Rica secuestrada por el “pobrecito” y el cálculo electoral.
Como historiador sé que los Gobiernos no se miden en aplausos el último día, sino en si dejaron al país mejor que como lo encontraron. Y usted entrega una Costa Rica con rumbo fiscal, con la frente en alto ante el narco y con la autoestima recuperada.
Yo fui de su partido. Lo apoyé incondicionalmente y me enfrenté desde el Concejo cuando tocó con quienes lo adversaban y lo volveré a hacer siempre.
Pero hoy, como costarricense, y como porteño me pongo de pie para decirle: Gracias, don Rodrigo.
Gracias por los aciertos. Gracias incluso por los errores, porque gobernar es equivocarse intentando, no quedarse callado para caer bien. Gracias por demostrar que todavía hay espacio para la política con columna vertebral.
A 6 días de entregar el poder, se va con la frente en alto. La historia, que es terca y no come cuento, le dará su lugar.
Que le vaya bonito, señor Presidente. Y cuente con el respeto de este Regidor del Puerto, que sabe reconocer a un estadista
Dios lo bendiga
*Regidor de la Municipalidad de Puntarenas, Abogado, Historiador, Politólogo y Ex Diplomático.
