La automatización permite procesar un mayor volumen de alertas, aprovechar mejor el talento especializado y escalar los servicios de ciberseguridad sin que los costos operativos aumenten al mismo ritmo.
Para las empresas de tecnología que evalúan invertir en un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC), las capacidades de inteligencia artificial integradas en estas operaciones están cambiando tanto su viabilidad técnica como económica. Al automatizar tareas, acelerar el análisis y la respuesta, y aprovechar mejor el tiempo de los especialistas, la IA permite reducir costos operativos y ampliar la capacidad del servicio sin que la estructura y los recursos deban crecer en la misma proporción. De esta manera, contribuye a construir un SOC más eficiente, escalable y preparado para atender una demanda creciente de servicios de ciberseguridad.
Esta evolución coincide con una demanda creciente de servicios de ciberseguridad apoyados en inteligencia artificial. Una investigación de Kaspersky revela que el 97% de las empresas en América Latina planea incorporar esta tecnología en sus operaciones de seguridad, especialmente dentro de sus SOC. Para las compañías de tecnología, este interés confirma la existencia de un mercado en expansión y abre la posibilidad de ampliar su portafolio, diferenciar su oferta y desarrollar servicios de mayor valor para organizaciones que necesitan fortalecer sus capacidades de seguridad.
La IA hace más viable el crecimiento de un SOC
Invertir en un SOC no consiste únicamente en adquirir herramientas de seguridad. También requiere construir una operación capaz de recibir información de múltiples fuentes, analizarla permanentemente, investigar posibles incidentes y responder dentro de los tiempos acordados. Esto implica contar con tecnología, procesos definidos, personal especializado y capacidad para mantener el servicio a medida que aumenta el número de organizaciones atendidas.
En este escenario, la inteligencia artificial aporta una ventaja operativa. Al estar integrada en soluciones de monitoreo, detección, respuesta e inteligencia de amenazas, puede correlacionar eventos, enriquecer la información disponible y ejecutar procedimientos previamente establecidos. Esto permite que el crecimiento del servicio no dependa exclusivamente de incorporar más analistas cada vez que aumenta el volumen de alertas o de operaciones.
Para una empresa de tecnología, esta capacidad puede traducirse en una estructura más escalable, con mayor consistencia en la prestación del servicio y mejores condiciones para ampliar su oferta. En lugar de destinar el conocimiento especializado a la revisión permanente de información repetitiva, el SOC puede concentrarlo en la investigación de incidentes complejos, el análisis de riesgos y la generación de recomendaciones de mayor valor para las organizaciones atendidas.
Las expectativas del mercado respaldan este cambio. En América Latina, el 58% de las organizaciones espera que la IA fortalezca la detección de amenazas mediante el análisis automatizado de datos, mientras que el 44% busca automatizar escenarios de respuesta ante incidentes. Asimismo, el 43% espera reducir las tareas rutinarias y el 40% aumentar la precisión mediante la disminución de falsos positivos. Estos resultados muestran cuáles serán las capacidades que las empresas valorarán cada vez más al contratar servicios de ciberseguridad.
Una inversión con resultados más medibles y consistentes
Para las empresas de tecnología que evalúan invertir en un SOC, la inteligencia artificial también aporta mayor visibilidad sobre el desempeño de la operación. Al registrar y analizar de forma continua lo que ocurre durante la gestión de cada incidente, permite identificar demoras, detectar puntos de mejora y conocer con mayor precisión si los procesos están cumpliendo los niveles de servicio establecidos.
Esto facilita el seguimiento de indicadores como el tiempo medio de análisis de una alerta (MTTA), el tiempo medio de respuesta (MTTR) y, cuando el SOC presta servicios a terceros, el tiempo de comunicación y coordinación con la organización atendida (MTTC). Contar con estos datos ayuda a demostrar el valor generado por la operación, sustentar las decisiones de inversión y realizar ajustes con base en resultados concretos, en lugar de depender únicamente de percepciones sobre su funcionamiento.
La IA contribuye, además, a mantener una mayor consistencia en la atención de los incidentes. Al aportar contexto y apoyar la aplicación de procedimientos definidos, ayuda a reducir las diferencias que pueden presentarse entre analistas, turnos u operaciones y facilita la entrega de información más clara sobre lo ocurrido, su posible impacto y las acciones recomendadas. Para una empresa de tecnología, esto significa contar con mejores condiciones para ofrecer un servicio confiable, predecible y alineado con las expectativas de las organizaciones atendidas.
“Para una empresa de tecnología que evalúa invertir en un SOC, la inteligencia artificial aporta algo fundamental: la posibilidad de convertir el desempeño de la operación en resultados visibles y medibles. No se trata únicamente de atender los incidentes, sino de conocer cuánto tiempo toma analizarlos, responder y comunicar los hallazgos, así como de mantener una calidad consistente en cada operación. Esta trazabilidad permite demostrar el valor del servicio, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones más informadas sobre el crecimiento del SOC”, afirma Dwayne Porr, director de Ventas Enterprise para la región Norte de Latinoamérica en Kaspersky.
Con el fin de que las empresas de tecnología puedan evaluar y desarrollar un SOC sostenible, Kaspersky recomienda:
-Establezca una hoja de ruta clara antes de implementar un SOC. Definir objetivos, procesos, responsabilidades y capacidades necesarias desde el inicio ayudará a que tecnologías como la inteligencia artificial aporten valor real a las operaciones de seguridad y respondan a las necesidades específicas de la organización.
-Aproveche los servicios de consultoría SOC de Kaspersky durante la fase inicial de implementación o al fortalecer operaciones de seguridad ya existentes. Estos servicios están diseñados para ayudar a las empresas a construir un SOC sólido y optimizar sus procesos.
-Impulse el rendimiento de sus operaciones de seguridad con Kaspersky SIEM, una solución potenciada por capacidades avanzadas de IA que recopila, analiza y almacena registros de toda la infraestructura tecnológica, proporcionando enriquecimiento contextual e inteligencia de amenazas accionable. Recientemente, la solución incorporó una capacidad basada en IA para identificar señales de secuestro de bibliotecas dinámicas (DLL hijacking).
-Proteja su organización frente a una amplia gama de amenazas con las soluciones de la línea Kaspersky Next, que ofrecen protección en tiempo real, visibilidad de amenazas y capacidades de investigación y respuesta impulsadas por IA mediante tecnologías EDR y XDR, adaptadas a organizaciones de cualquier tamaño e industria.
-Brinde a su equipo de ciberseguridad una visión más profunda de las amenazas dirigidas a su organización mediante Kaspersky Threat Intelligence. Esta solución proporciona información contextual enriquecida a lo largo de todo el ciclo de gestión de incidentes, permitiendo identificar riesgos cibernéticos de forma oportuna. Recientemente, fue fortalecida con capacidades de búsqueda de inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) mejoradas con IA, facilitando la identificación y respuesta precisa ante amenazas emergentes.
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