Limón cuenta con una de las posiciones geográficas más estratégicas de Costa Rica: acceso directo al Caribe, infraestructura portuaria y conexión con los mercados internacionales. El desafío es lograr que esas ventajas se traduzcan cada vez más en inversión, encadenamientos productivos, mejores empleos y mayor calidad de vida para las personas que habitan la provincia.

Los resultados del Índice de Competitividad Nacional (ICN) 2025, elaborado por el Consejo de Promoción de la Competitividad (CPC), muestran señales positivas. Limón pasó de 49,6 puntos en 2024 a 52,6 puntos en 2025, un incremento cercano a 3 puntos.

No obstante, continúa entre las provincias con menor competitividad del país. La mejora reciente estuvo impulsada principalmente por el sector construcción, internet fijo, las tecnologías de información y comunicación (TIC) en el sistema educativo y la infraestructura de transporte.

Para el CPC, estos resultados muestran que Limón no debe verse únicamente desde sus rezagos, sino también desde el potencial que representa su ubicación estratégica para el desarrollo nacional. De una ventaja geográfica a una ventaja competitiva La experiencia internacional respalda la importancia de los puertos y su vinculación con el desarrollo territorial.

Un estudio de la OCDE, que analizó alrededor de 560 regiones de Europa occidental y 116 puertos, encontró una relación positiva entre el movimiento de carga portuaria y el empleo regional, incluyendo empleo en manufactura y servicios. Sin embargo, el impacto depende también de factores institucionales y de gobernanza.

La propia OCDE advierte que contar con un puerto no garantiza automáticamente que todos sus beneficios económicos permanezcan en el territorio donde está localizado: parte de esos beneficios puede trasladarse a otras regiones, mientras algunos costos permanecen localmente.

Por ello, las políticas públicas deben procurar aumentar los efectos positivos de los puertos sobre sus ciudades y regiones. Esta evidencia resulta particularmente relevante para Limón.

“Limón ya cuenta con una ventaja que muchas regiones quisieran tener: una posición estratégica, acceso al Caribe y conexión directa con el comercio mundial. El reto es convertir esa ventaja geográfica y logística en una verdadera ventaja competitiva que genere oportunidades y calidad de vida para su población”, indicó Shirley Saborío, vicepresidenta del Consejo de Promoción de la Competitividad.

¿Cómo aumentar la competitividad?

El Plan Nacional de Desarrollo e Inversión Pública 2027-2030, presentado esta semana, incluye elevar la competitividad como una meta nacional. Para lograrlo, Limón tendría que aumentar su competitividad de 52,6 puntos en el ICN 2025 a 57,8 en el ICN 2031, para los cual requiere atender desafíos estructurales. Uno de los principales es el capital humano.

En esta región, solamente 34% de los jóvenes de 25 a 34 años ha concluido la educación secundaria. Además, el ICN muestra importantes brechas educativas entre cantones; en Talamanca y Matina ningún niño recibe el currículo completo de educación primaria.

El desafío educativo trasciende a Limón. El Resumen Ejecutivo del ICN 2025 identifica la educación como una de las principales fronteras de la desigualdad territorial del país y señala que siete de cada diez jóvenes en algunos cantones rezagados —entre ellos Matina y Talamanca— no han terminado el colegio.

La seguridad constituye otra barrera. Limón registra los mayores índices de inseguridad entre las provincias y alcanzó una tasa aproximada de 40 homicidios por cada 100.000 habitantes en 2024. También persisten brechas en servicios básicos e infraestructura local.

Los datos presentados por el ICN muestran importantes rezagos de acceso a agua potable entre los cantones de la provincia, mientras que solo 38% de la red vial cantonal se encuentra en buen estado.

En materia eléctrica, Limón es la tercera provincia con mayor pérdida de horas del servicio eléctrico, después de Guanacaste y Puntarenas. El siguiente es un resumen de algunos indicadores que Limón debe mover para incrementar su competitividad.

El desafío: generar y retener más valor

En Limón 46 La estructura productiva plantea otra oportunidad de transformación. Limón genera aproximadamente 5% del PIB nacional y, según los datos utilizados en la presentación provincial del ICN, 85% de sus exportaciones está vinculado con productos primarios, mientras solamente 6% corresponde a productos y servicios de contenido tecnológico.

Esto abre una oportunidad para avanzar hacia actividades de mayor valor agregado, fortalecer los encadenamientos entre grandes inversiones y empresas locales, desarrollar servicios asociados a logística y comercio internacional y aprovechar mejor el potencial de sectores como agroindustria, turismo y tecnología.

“El desafío es conectar la economía global que pasa por Limón con la economía local que vive en Limón. Puerto, conectividad y exportaciones son activos fundamentales, pero su verdadero impacto debe medirse también por la capacidad de generar empleo formal, mejores ingresos, empresas locales más productivas y oportunidades para las nuevas generaciones”, agregó Saborío.

La gestión institucional también será determinante. El ICN evidencia diferencias importantes entre los gobiernos locales de la provincia: en algunas municipalidades los tiempos para tramitar permisos de uso de suelo o licencias comerciales superan los 10 días y únicamente dos municipalidades superaron el 80% de ejecución presupuestaria en 2024.

Una agenda para aprovechar el potencial de Limón Para el CPC, los resultados apuntan hacia una agenda de desarrollo territorial que articule capital humano, seguridad, infraestructura y servicios públicos, transformación productiva y fortalecimiento institucional. La provincia cuenta con activos capaces de impulsar su desarrollo.

El desafío es generar las condiciones para que la inversión y la actividad económica asociadas con su posición geográfica produzcan mayores encadenamientos dentro del territorio y alcancen a más personas.

“Limón no necesita descubrir su ventaja; necesita aprovecharla mejor. La meta debe ser pasar de una posición geográfica privilegiada a una ventaja competitiva que se traduzca en bienestar. Una provincia más competitiva debe significar también mejores oportunidades y mejor calidad de vida para sus habitantes”, indicó Saborío.

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