Por Gerardo Zúñiga Zúñiga. Regidor Propietario de Puntarenas*.

Costa Rica es mucho más que un territorio, sus paisajes o su gente; es una idea hecha realidad, una de las democracias más antiguas, sólidas y respetadas de América Latina y el mundo. Durante más de 130 años, hemos construido un país donde la paz, la libertad, el respeto a la ley y la alternancia en el poder no son palabras vacías, sino el cimiento mismo de nuestra identidad nacional. Sin ejército desde 1948, hemos apostado siempre por el diálogo, la institucionalidad y la voluntad popular como únicas vías para decidir nuestro destino, un ejemplo que nos ha dado prestigio y admiración internacional, y que es el mayor legado que recibimos de nuestros antepasados.

Hoy, al ver concretarse una nueva etapa histórica, me llena de orgullo y emoción saludar con gran alegría y respeto a la excelentísima Presidenta de la República, doña Laura Fernández Delgado, quien asumió el mando el pasado 8 de mayo 2026 para conducir nuestros destinos entre 2026 y 2030.

Su llegada marca un hito es la segunda mujer en la historia en ocupar la máxima magistratura, demostrando que nuestra democracia sigue evolucionando, abriéndose, y reconociendo el talento, la capacidad y la visión de las mujeres como motor esencial del progreso nacional. Elegida por voluntad mayoritaria, su victoria y su juramentación son la prueba viva de que en Costa Rica las urnas son sagradas, que el poder emana del pueblo y que se transmite de forma pacífica, ordenada y transparente, como siempre ha sido nuestra gran fortaleza.

Como abogado, politólogo e historiador, he estudiado nuestra trayectoria y sé que nuestra democracia no es un regalo, sino una conquista diaria. A lo largo de décadas, costarricenses de todas las generaciones defendieron la libertad, fortalecieron nuestras instituciones, construyeron educación, salud y justicia como derechos fundamentales. Hoy, la presidenta Fernández recibe esa herencia, y con ella, la inmensa responsabilidad de seguir construyendo, modernizar el Estado, combatir la inseguridad y la corrupción, mejorar la calidad de vida de todas las familias, y mantener intactos los valores que nos definen libertad, igualdad, solidaridad y respeto a la dignidad humana.

Conozco de cerca su trayectoria ha sido ministra, conocedora profunda de la administración pública, de la realidad nacional y de los retos que enfrentamos. Sus propuestas de reforma, su compromiso con la legalidad y su llamado a trabajar unidos nos llenan de esperanza. Como vicepresidente del Concejo Municipal, sé también que el progreso se construye desde lo local hacia lo nacional, y estoy seguro que su gestión sabrá integrar las necesidades de cada cantón, cada comunidad y cada ciudadano, sin importar su condición, lugar de origen o pensamiento político.

Desde mi experiencia como exdiplomático, sé también que Costa Rica tiene mucho que aportar al mundo, y bajo su liderazgo, seguiremos siendo una voz de paz, cooperación y respeto a los derechos humanos en la región y en el escenario internacional.

Quiero expresarle mis más sinceras felicitaciones, señora presidenta Laura Fernández Delgado. Le deseo éxito, sabiduría y fortaleza en cada paso que dé, porque su éxito será el éxito de todos nosotros. Que Dios y la historia la acompañen, y que su gobierno sea el de la unidad, la prosperidad y la justicia social.

Sigamos cuidando y defendiendo nuestra democracia, ese tesoro que nos hace únicos, y trabajemos todos juntos —autoridades, ciudadanos, sectores públicos y privados para que Costa Rica siga siendo siempre el país que amamos: libre, pacífico, próspero y digno.

*Vicepresidente del Concejo Municipal de Puntarenas, Doctor en Derecho, Politólogo, Historiador y Exdiplomático.

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