Un puente entre Puntarenas y Guatemala
Por Gerardo Zúñiga Zúñiga. Vicepresidente del Concejo Municipal de Puntarenas, Costa Rica*.
Del 20 al 25 de junio, Ciudad de Guatemala se convierte en el corazón de Centroamérica gracias a un evento de gran calado.
Este año el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias celebra su 48 aniversario con más de 60 actividades escénicas que convierten cada sala, cada plaza y cada rincón del Teatro Nacional en un escenario para el arte.
No es solo un festival. Es una declaración. En tiempos donde lo inmediato nos gana, Guatemala nos recuerda que la cultura no es un lujo: es infraestructura emocional porque casi medio siglo del “Gran Teatro” significan 48 años de resistir, de formar artistas, de darle a los guatemaltecos un lugar donde verse reflejados.
Cada obra de teatro, cada concierto, cada danza que se monte del 20 al 25 es un acto de memoria y de futuro. Porque un país que celebra su arte, festeja su identidad.
¿Por qué importa?
-Patrimonio vivo: El Miguel Ángel Asturias no es solo arquitectura. Es la casa donde se forman generaciones de creadores. Un aniversario así es reconocer que el arte escénico sostiene comunidad.
-Integración regional: Con más de actividades, el festival atrae artistas, gestores y público de toda Centroamérica. La cultura cruza fronteras más fácil que cualquier política. Cuando un tico, un salvadoreño y un guatemalteco aplauden la misma obra, Centroamérica existe de verdad.
-Economía creativa: Cada función mueve técnicos, hoteles, transporte, gastronomía. Apostarle a la cultura es apostarle a empleo y turismo de calidad. Ciudad de Guatemala lo entiende y lo ejecuta.
Agradezco profundamente la invitación oficial que he recibido para participar de esta celebración.
Este tipo de espacios permiten entender que con visión regional se entiende que Puntarenas y Guatemala tienen mucho que aprender una de la otra en gestión cultural y proyección comunitaria.
Llevo a Guatemala el saludo del pueblo porteño. De una provincia costarricense que vive del mar, del arte callejero y de la fiesta popular para traer a casa ideas, modelos y alianzas con el fin de que Puntarenas siga fortaleciendo sus propios espacios culturales.
Estos 48 años del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias nos recuerdan algo simple: los teatros no se llenan solos. Se llenan cuando las comunidades deciden que el arte vale la pena. Guatemala lo decidió hace 48 años. Ojalá más ciudades de la región, incluida Puntarenas, sigamos ese ejemplo.
*Doctor en Derecho, Historiador y Politólogo.
