Por Hernán Imhoff. Presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Tamarindo.
La empresa Transporte Inteligente de Guanacaste (TIG) acaba de concretar una iniciativa de mercadeo que destaca la carrera del joven surfista de Playa Grande de Santa Cruz, Carden Jagger, uno de los grandes prospectos de Guanacaste y Costa Rica en la disciplina de las olas.
Esa alianza en favor del deporte permitirá que cientos -incluso miles- de pasajeros que aborden -y lleguen- los autobuses en la Central Autobusera Inteligente en el Paseo Colón de San José pueden observar un vídeo de Jagger -nacido en Liberia y de 15 años- mientras él realiza maniobras en el agua.
Además, el material audiovisual se pautó en las redes sociales de la compañía donde el joven invita a visitar las playas de Guanacaste que tienen “olas de calidad mundial” según sus propias palabras.
Este tipo de apoyo es de gran valía por partida doble. En primer lugar, sirve de soporte para la carrera de un muchacho que ya cosecha triunfos en competencias nacionales e internacionales y; además, en segundo plano se trata de una promoción altamente efectiva para incrementar la visitación.

Para lugares de la provincia, como Playa Tamarindo– el surf representa una de las fuerzas más poderosas en la atracción de turistas ticos y extranjeros. La presencia de este deporte, convertido en un fenómeno cultural de alcance planetario, se puede palpar en casi todos los rincones de Tamarindo en campos como academias de aprendizaje, negocios de venta de tablas y otros artículos, así como campamentos de retiro donde se combina con prácticas como el yoga.
La publicación especializada en análisis de tendencias económicas Business Research Insights estima que el mercado mundial del surf estará valorado en aproximadamente $USD 4,72 mil millones de dólares en el presente año; además, se prevé que alcance los $USD 6,69 mil millones de dólares en 2035, expandiéndose a una tasa compuesta anual del 4 por ciento de 2026 a 2035.
Las iniciativas como la de TIG en alianza con Jagger incentivan la aparición de nuevos practicantes del deporte y; al mismo tiempo, apoyan a una industria en la que Guanacaste tiene un enorme potencial para crecer aún mucho más con un impacto que beneficiaría a cientos de familias ligadas al turismo mediante servicios de transporte, lugares de alojamiento y una larga cadena de negocios vinculados a quienes aman las olas.
Es necesario que esta experiencia exitosa se repita en otros aspectos que distinguen el quehacer cotidiano de la provincia como la cultura, las tradiciones musicales, los bailes típicos o la historia de los sabaneros.
Ocupamos que esa ola crezca sin parar.
