Por Luis Castrillo Marín.

Una inspección realizada por el Museo Nacional durante el pasado 25 de junio permitió confirmar la existencia de un monumento arqueológico prehispánico sin registro oficial correspondiente a un cementerio formado por estructuras funerarias tipo “rodelas”, ubicado en Matapalo de Abangares.

El sitio -ubicado a unos 20 metros del cauce del río Abangares– presenta características coherentes con patrones funerarios ampliamente documentados para el Pacífico Norte de Costa Rica y; de manera preliminar, puede asociarse al Período Bagaces (300–800 años después de Cristo). 

Según el documento INF_MNCR-DAH-076-2025 denominado “Informe de inspección por atención de denuncia posible alteración de monumento arqueológico en Matapalo de Abangares, Guanacaste. Monumento Abangares (G-1220 Ab)” durante la inspección se registró un mínimo de diez estructuras funerarias, varias de las cuales muestran evidencias de alteraciones antiguas atribuibles a actividades de huaqueo ocurridas décadas atrás.

“Sin embargo, también se identificaron estructuras aparentemente intactas, lo que indica que el monumento conserva un importante potencial arqueológico.  Como resultado de la inspección y la revisión de la base de datos institucional, se determinó que el sitio no contaba con registro previo, por lo que fue incorporado oficialmente al inventario nacional de patrimonio arqueológico bajo la denominación Abangares (G-1220 Ab). El estado general de conservación del monumento arqueológico puede considerarse de regular a bueno, especialmente si se compara con otros cementerios de montículos de piedra documentados en la región”, señala el documento elaborado por los arqueólogos del Museo Nacional, Felipe Solís Del Vecchio y José Brenes Ballestero.

Los especialistas del Museo identificaron como principales riesgos para la conservación futura del monumento “una eventual ampliación de las actividades extractivas en la zona, posibles nuevas acciones de huaqueo y alteraciones derivadas de procesos erosivos o cambios en la dinámica fluvial del río Abangares”.

El estudio de campo se realizó porque el 26 de mayo 2026 el Museo recibió, mediante el formulario de denuncia de patrimonio cultural, una denuncia de un vecino según la cual se estaba afectando el patrimonio arqueológico en Guanacaste en la comunidad de Matapalo de Abangares.

La denuncia indicaba que “se están haciendo trabajos de excavación del río, a 20 metros de una huaca y 10 metros ya pasaron barriendo con tractor”; además, señalaba como supuestos responsables de la afectación a una empresa constructora que tiene el registro minero 2000-4 que vende materiales (piedra y arena) a otra compañía que tiene a cargo las obras de la carretera Limonal-Barranca.

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